Comprar plata
Comprar plata es la parte sencilla. Lo que cuesta dinero son las decisiones que vienen antes: si la plata tiene sitio en su patrimonio, qué peso darle, qué le hace el IVA al precio de entrada, moneda o lingote, metal físico o producto cotizado, y cómo comprobar y guardar lo que ha comprado.
Hay una diferencia con el oro que atraviesa toda esta guía. En España el oro de inversión está exento de IVA; la plata no lo está en ningún caso y soporta el tipo general del 21 %. A eso se suma que cerca de la mitad de la demanda mundial de plata es industrial, lo que hace que su cotización se mueva con mucha más violencia. Esta guía no menciona comercios concretos, no recomienda comprar y no hace pronósticos de precio: expone lo documentado para que usted decida.
Por Markus Markert · Última actualización: 9 de agosto de 2026
Contenido
- La plata en cinco pasos
- ¿Merece la pena comprar plata y en qué proporción?
- ¿Plata u oro?
- La gran diferencia: el IVA
- El REBU y la plata de segunda mano
- Monedas, lingotes y el tamaño adecuado
- Plata de circulación y plata de chatarra
- ¿Física, ETC o ETF?
- Prima y diferencial
- La industria y la fotovoltaica como motores del precio
- El ratio oro-plata
- Guardar plata: el problema del volumen
- Oxidación, manchas lechosas y manipulación
- Comprobar la autenticidad
- Dónde comprar plata
- Efectivo, identificación y blanqueo de capitales
- Impuestos al vender: la ganancia patrimonial
- Vender plata: cómo recuperar el dinero
- Errores frecuentes al comprar plata
No vendemos oro ni recomendamos vendedores: solo conocimiento contrastado a partir de fuentes oficiales, enlazado con los precios en directo. Sin recomendaciones de compra y sin pronósticos.
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La plata es el metal que se compra cuando el oro parece inalcanzable, y también el que más sorprende después. El precio por onza es una fracción del oro, así que la entrada parece barata, pero casi todo lo que rodea a ese precio se comporta de otra manera: los impuestos, la prima, el diferencial, el almacenamiento e incluso la forma en que envejece la superficie. Esta guía toma como referencia el precio de la plata en tiempo real.
La plata en cinco pasos
- Decida el objetivo y la proporción. La plata oscila más que el oro y suele tratarse como posición complementaria.
- Entienda el impuesto antes de mirar la cotización. A diferencia del oro de inversión, la plata no está exenta de IVA en España: el 21 % recae sobre el precio completo.
- Elija la forma y el tamaño. Monedas y lingotes para poseer el metal, un producto cotizado para la cartera de valores. Si es físico, planifique el espacio.
- Compare canales por el precio final, con impuesto y envío, contra el valor del metal.
- Compruebe y guarde bien. Verifique las especificaciones y mantenga el metal seco y lejos del azufre.
¿Merece la pena comprar plata y en qué proporción?
La plata es un híbrido: mitad metal precioso, mitad materia prima industrial. Cerca de la mitad de la demanda anual procede del uso industrial — fotovoltaica, electrónica, movilidad eléctrica, soldadura fuerte y tecnología médica. Eso le da una dinámica propia, pero también la hace bastante más volátil que el oro. Y como el oro, no paga intereses ni dividendos.
Esta guía no dice cuánto comprar. Por la mayor volatilidad, la orientación general apunta a una proporción menor que la del oro —con frecuencia en el entorno del cinco por ciento del patrimonio invertible, ocasionalmente hasta el diez— y a tratar la plata como complemento del oro, no como su sustituto. Un activo que se comporta de manera distinta a las acciones y los bonos puede suavizar una cartera, pero sólo en un tamaño en el que sus propias oscilaciones no dominen el conjunto.
Dos condiciones previas. La plata no es un instrumento de corto plazo, porque el coste combinado de impuesto, prima y diferencial tiene que recuperarse antes de que una venta tenga sentido. Y no sustituye a la liquidez. Puede poner cifras al lado del metal con la calculadora de plata o simular una compra periódica con la calculadora de plan de ahorro.
¿Plata u oro?
Ambos son metales preciosos y se comportan de forma lo bastante distinta como para que la elección no sea intercambiable. La tabla resume lo que importa en España.
| Característica | Oro | Plata |
|---|---|---|
| IVA en la compra | exento como oro de inversión | tipo general, 21 % |
| Peso de la demanda industrial | bajo, en torno a una décima parte | alto, cerca de la mitad |
| Volatilidad | moderada | claramente mayor |
| Volumen por unidad de valor | compacto | más de cien veces mayor |
| Tributación al vender (IRPF) | ganancia patrimonial, 19–28 % | ganancia patrimonial, 19–28 % |
| Plazo de tenencia que exime | no existe | no existe |
Léalo como un reparto de papeles, no como una competición. El oro es el estabilizador silencioso: apenas industrial, exento de IVA, tan denso que una posición seria cabe en un cajón. La plata es la entrada más barata y más viva, con más recorrido y más riesgo, y con un perfil fiscal y de almacenamiento que castiga los plazos cortos. La medida habitual de su relación es el ratio oro-plata; para ver las dos series juntas están la página del oro y los precios históricos.
La gran diferencia: el IVA
Esta es la sección que cambia la aritmética, y conviene ser preciso sobre qué dice la ley española.
La exención sólo alcanza al oro. La Ley 37/1992 del IVA reserva un régimen especial al oro de inversión en su artículo 140 y siguientes: quedan exentos los lingotes de ley igual o superior a 995 milésimas con pesos aceptados en los mercados y las monedas de oro de al menos 900 milésimas acuñadas después de 1800 que sean o hayan sido de curso legal y se vendan con un sobreprecio máximo del 80 % sobre el oro que contienen. Esa exención explica que un lingote de oro se pague limpio de impuesto indirecto.
Para la plata no hay nada equivalente. Ni para el platino ni para el paladio. La entrega de plata está sujeta y no exenta, y tributa al tipo general del 21 %. El IVA sobre la plata recae sobre el precio completo de la pieza, no sobre el margen del vendedor, salvo en el caso del REBU. Sobre un lingote cuyo contenido metálico vale cien euros, el impuesto añade veintiún euros antes siquiera de contar la prima: la cotización tiene que subir de forma apreciable sólo para volver al punto de partida. Eso no convierte a la plata en mala compra, pero explica por qué es una posición de horizonte largo.
Un matiz que casi nadie aprovecha: ese IVA no se pierde del todo. En el IRPF el valor de adquisición incluye los tributos inherentes a la compra satisfechos por el adquirente, así que el 21 % de la factura forma parte del coste y reducirá la ganancia patrimonial el día de la venta. Un motivo muy concreto para conservar las facturas.
Diferir el impuesto de forma legal. Dejar la plata en un depósito franco aduanero evita que se devengue IVA español en la compra, porque el metal nunca entra en el territorio de aplicación del impuesto. A cambio no se tiene el metal en casa, se pagan gastos de custodia y el impuesto se devenga al importarlo.
El REBU y la plata de segunda mano
El Régimen Especial de Bienes Usados, Objetos de Arte, Antigüedades y Objetos de Colección —el REBU— es la única puerta por la que la carga de IVA de la plata puede bajar de forma sustancial.
Cómo funciona. Cuando un revendedor adquiere un bien usado de un particular, o de alguien que no pudo deducirse el IVA, no soporta impuesto deducible en esa compra. El REBU permite entonces que, al revender, la base imponible no sea el precio total sino el margen de beneficio. El tipo sigue siendo el 21 %, pero sobre una base mucho menor, de modo que la carga efectiva baja mucho. Este régimen del margen es lo que en otros países europeos se conoce como tributación de la diferencia.
Por qué la plata entra y el oro no. La ley excluye expresamente de la categoría de bienes usados, entre otros, el oro, el platino y las piedras preciosas. La plata no figura en esa lista, de manera que una moneda o un lingote de plata de segunda mano puede acogerse al régimen si el revendedor cumple los requisitos.
Lo que hay que mirar en la factura. Una entrega bajo REBU no desglosa el IVA: la factura indica que se aplica el régimen especial y el comprador no puede deducir cuota alguna, algo irrelevante para un particular pero determinante para una empresa. De ahí que la vieja regla de que «las monedas salen más baratas que los lingotes» no sea una regla, sino la consecuencia del régimen aplicado a esa oferta. La mercancía nueva va siempre por régimen general, así que pregunte por escrito qué régimen se aplica antes de comparar dos precios.
Monedas, lingotes y el tamaño adecuado
El punto de partida es el mismo que con el oro: a igual peso fino, el valor puro de la plata es idéntico. Todo lo que separa a una moneda de un lingote está en la prima, en el régimen de IVA y en el manejo.
Los lingotes llevan la prima más baja, y cuanto mayores son, menor es la prima por gramo. Un lingote de un kilogramo es la forma más barata de poseer plata física y la más incómoda de vender por partes. Las monedas bullion son divisibles, están reconocidas internacionalmente y se venden más rápido; además son el formato en el que más probabilidades hay de encontrar una oferta acogida al REBU.
Las cuatro monedas bullion de una onza más negociadas, todas con una onza troy de plata fina:
| Moneda de plata de 1 oz | País | Ley | Peso bruto |
|---|---|---|---|
| Filarmónica de Viena | Austria | 999 | 31,10 g |
| Maple Leaf | Canadá | 999,9 | 31,10 g |
| American Eagle | Estados Unidos | 999 | 31,10 g |
| Britannia | Reino Unido | 999 | 31,10 g |
Como las cuatro contienen el mismo peso fino, las diferencias de precio pedido son prima, no plata. La calculadora de valor de fundición reduce una oferta a su contenido metálico y convierte la prima en una cifra visible.
Sobre el tamaño: las unidades pequeñas cargan proporcionalmente más prima, y con la plata el efecto se amplifica. Acuñar, envasar y distribuir cuesta casi lo mismo por pieza sea cual sea el valor del metal; con el 21 % encima, un artículo de un gramo puede costar varias veces su contenido metálico. El compromiso habitual es la mayor denominación que encaje en el presupuesto y en el espacio, completada con algunas monedas de una onza para las ventas parciales. Recuerde que una onza troy son 31,1035 gramos, no los 28,35 de la onza avoirdupois: el conversor de unidades y el comprobador de peso de monedas resuelven ambas direcciones.
Plata de circulación y plata de chatarra
Más allá del bullion moderno existe toda una categoría de monedas de plata en circulación: piezas que fueron dinero de curso legal y contienen plata como aleación, no como metal fino. En España los ejemplos conocidos son las 100 pesetas de 1966, en plata de 800 milésimas y 19 gramos; los duros de cinco pesetas del siglo XIX y principios del XX, en plata de 900 milésimas y 25 gramos; y las 2.000 pesetas conmemorativas de los años noventa junto con las monedas de 12 euros emitidas entre 2002 y 2010, ambas en plata de 925 milésimas y 18 gramos. Fuera de España, los dimes, quarters y medios dólares estadounidenses anteriores a 1965, con un 90 % de plata, son la «chatarra de plata» clásica; a ello se suma la plata doméstica, habitualmente contrastada en 925 u 800 milésimas. El atractivo es la prima más baja de toda la plata física: se paga cerca del valor del metal, sin el recargo de acuñación.
Hay tres cautelas. Primera, debe calcularse el contenido real de plata fina y no el peso bruto: una moneda de 800 milésimas contiene sólo un 80 % de plata. Segunda, el material está menos estandarizado que una moneda de una onza conocida, así que el comprador lo tasa con más prudencia y la venta tarda más. Y tercera, específicamente española: algunas piezas conservan valor facial de curso legal —las monedas de 12 euros son el caso más citado— y otras valen más por conservación o rareza que por su metal, así que compruébelo antes de tratarlas como materia prima.
¿Física, ETC o ETF?
La plata existe como algo que se puede tener en la mano y como un valor que se anota en cuenta. Un producto cotizado sobre plata esquiva de hecho la cuestión del IVA, porque lo que se compra es un instrumento financiero y no metal. Lo que se pierde es la posesión.
| Forma | Propiedad y riesgo | Impuesto en la compra | En la práctica |
|---|---|---|---|
| Lingote físico | propiedad directa, sin riesgo de emisor | IVA 21 % sobre el total | exige espacio y seguro |
| Moneda física | propiedad directa, divisible, líquida | IVA 21 %, o sólo margen bajo REBU | reconocida internacionalmente |
| ETC o ETF de plata | valor negociable, riesgo de emisor | sin IVA en la compra | negociable en cualquier momento |
Quien quiera poseer realmente el metal no puede evitar la plata física y tiene que aceptar el impuesto. Quien sólo busque exposición al precio encontrará en un ETC de plata una vía más sencilla en impuestos y custodia, a cambio de tener un derecho frente a un emisor. Dos avisos: la mayoría de estos productos son notas o instrumentos de deuda respaldados por metal, no fondos, y esa forma jurídica condiciona el riesgo y el tratamiento fiscal de la venta; y el trato favorable que algunos ordenamientos conceden a productos respaldados por oro no se extiende automáticamente a la plata.
Prima y diferencial
El precio de compra siempre está por encima del valor puro del metal, y esa diferencia es la prima o agio. En la plata es proporcionalmente mucho mayor que en el oro, por un motivo estructural: el valor metálico por onza es bajo mientras que los costes fijos de afinado, acuñación y distribución no lo son. Encima se sitúa el IVA.
El diferencial —la distancia entre el precio al que un comercio vende y aquel al que recompra— también es más ancho en plata. A la salida se recibe algo menos que el precio spot, y el IVA pagado a la entrada no forma parte de lo que un comprador está dispuesto a pagar. La consecuencia es contundente: según el formato y el canal, la distancia total entre compra y venta alcanzable se sitúa cómodamente en porcentajes de dos cifras. No es un argumento contra la plata, pero sí uno fuerte para tratarla como posición larga. La calculadora de precio de compra da una estimación realista de lo que devolvería una venta hoy.
La industria y la fotovoltaica como motores del precio
La diferencia más profunda con el oro está en la demanda. Alrededor de la mitad de toda la plata se consume industrialmente y en buena medida no se recupera. Es el mejor conductor eléctrico y térmico de todos los metales y el más reflectante, lo que la hace difícil de sustituir en células fotovoltaicas, contactos, aleaciones de soldadura y aplicaciones médicas. Eso da a la cotización una sensibilidad marcada al ciclo económico: en una expansión la demanda industrial puede acelerar una subida y en una contracción profundizar una caída. La demanda de inversión y la industrial pueden además tirar en direcciones opuestas al mismo tiempo, y de ahí que los gráficos de plata parezcan más ruidosos que los de oro.
The Silver Institute viene documentando un déficit estructural del mercado durante varios años consecutivos, con una demanda total superior a la suma de producción minera y reciclado. Eso es un balance registrado, no un pronóstico, y hay contracorrientes documentadas: los fabricantes de módulos solares reducen continuamente la carga de plata por célula —el llamado thrifting—, y una parte grande de la oferta minera llega como subproducto del cobre, el plomo y el zinc, así que la producción responde a la economía de esos metales antes que al precio de la plata.
El ratio oro-plata
El ratio oro-plata indica cuántas onzas de plata compra una onza de oro: una lectura alta dice que la plata está barata respecto al oro, una baja que está cara. Históricamente se ha movido a grandes rasgos entre 15 y más de 100, con una media de largo plazo en el entorno de 60, y ha pasado largos periodos lejos de esa media en ambas direcciones.
La matización importante es que el ratio es una observación, no una predicción. Una lectura alta no significa que la plata vaya a subir: puede permanecer alta durante años. Algunos inversores rotan entre los dos metales cuando alcanza extremos, pero para la acumulación a largo plazo funciona mejor como contexto que como herramienta de sincronización.
La lectura en vivo e histórica está en la página del ratio oro-plata. Como contexto adicional, la estacionalidad muestra cómo se ha comportado típicamente cada mes y el índice de miedo y codicia resume el ánimo del mercado. Y si compra en una divisa distinta del euro, los tipos de cambio explican una parte del movimiento que no tiene nada que ver con el metal.
Guardar plata: el problema del volumen
Por la misma cantidad de dinero, la plata pesa alrededor de ochenta veces más que el oro cuando el ratio ronda 80 y, como su densidad es de 10,49 gramos por centímetro cúbico frente a los 19,32 del oro, ocupa cerca de ciento cincuenta veces el volumen. Lo que en oro cabe en la palma de la mano llena en plata una caja fuerte y pesa decenas de kilos.
| Opción | Acceso | Coste | Particularidad con la plata |
|---|---|---|---|
| Almacenamiento propio | inmediato | coste único de la caja fuerte | el volumen y el peso se alcanzan enseguida |
| Caja de seguridad bancaria | horario de oficina | cuota anual | las posiciones grandes no caben |
| Depósito franco aduanero | a petición | gasto de custodia | permite diferir el IVA, sin posesión en casa |
El depósito franco resulta por eso más interesante en plata que en oro: resuelve a la vez el problema de espacio y el del momento del impuesto.
Para el almacenamiento propio conviene saber cómo funciona el seguro. En España no hay un límite legal de indemnización para los objetos de valor: todo depende de la póliza. El marco es la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro, cuyo artículo 3 exige que las cláusulas limitativas de los derechos del asegurado se destaquen de modo especial y sean específicamente aceptadas por escrito. En la práctica, las joyas y objetos de valor se cubren como un porcentaje de la suma asegurada del contenido, con un tope por objeto, y sin caja fuerte los sublímites bajan mucho. Varían tanto entre compañías que la única cifra fiable es la de su propia póliza.
Hay un detalle que causa disgustos: un lingote de inversión no es una joya. Si la póliza trata los lingotes y las monedas bullion como dinero o valores en lugar de como objetos de valor, el sublímite puede ser mucho más bajo de lo que el asegurado da por hecho. Aclárelo por escrito antes de firmar. La norma a la que remiten las pólizas españolas para clasificar las cajas fuertes es la UNE-EN 1143-1. Mantenga además un inventario con pesos, leyes, números de serie y facturas, en un sitio distinto de aquel donde está el metal.
Oxidación, manchas lechosas y manipulación
A diferencia del oro, la plata reacciona con los compuestos de azufre del aire y se oscurece con el tiempo formando sulfuro de plata. Esta oxidación superficial no cambia ni el peso ni la ley, y en los lingotes es sobre todo estética; en las monedas bullion sí puede recortar algo lo que ofrece un comprador. La humedad alta acelera el proceso, y también la cercanía del caucho, el cartón ondulado, el fieltro y ciertas maderas.
Un fenómeno distinto y más molesto son las manchas lechosas —milk spots—: zonas blanquecinas cuya causa exacta sigue discutiéndose, atribuida unas veces a residuos de la acuñación, otras a plastificantes y otras a la humedad. Suelen ser permanentes y no pueden pulirse sin dañar la superficie. De ahí las reglas de manipulación:
- No toque nunca las monedas con los dedos desnudos. Sujételas por el canto o use guantes de algodón; evite el látex, que deja residuos.
- Guarde sin PVC: las fundas de plástico blando con plastificantes provocan corrosión verdosa. Las cápsulas y los tubos originales precintados excluyen casi por completo el aire y la humedad.
- Mantenga baja la humedad con gel de sílice, y use tiras antioxidación, que absorben el azufre.
- No limpie el bullion oxidado. Pulir elimina metal, y las marcas de limpieza reducen el precio más de lo que lo hacía la oxidación.
Comprobar la autenticidad
Las monedas bullion de plata habituales se acuñan con especificaciones exactas, y la plata no es magnética. Si el diámetro, el grosor y el peso coinciden con los valores publicados y la pieza no reacciona al imán, la gran mayoría de las falsificaciones queda descartada.
| Moneda de plata de 1 oz | Diámetro | Grosor | Peso bruto | ¿Magnética? |
|---|---|---|---|---|
| Filarmónica de Viena | 37,00 mm | 3,20 mm | 31,10 g | no |
| Maple Leaf | 38,00 mm | 3,29 mm | 31,10 g | no |
| American Eagle | 40,60 mm | 2,98 mm | 31,10 g | no |
| Britannia | 38,61 mm | 3,00 mm | 31,10 g | no |
Una segunda comprobación independiente es la densidad. La plata pura se sitúa en 10,49 gramos por centímetro cúbico, y una medición por desplazamiento de agua delata un núcleo de otro metal aunque las dimensiones exteriores sean correctas. La prueba del sonido sirve de filtro rápido: la plata acuñada suena agudo y prolongado, mientras que el metal común chapado emite un golpe seco.
En los lingotes grandes hay que mirar más allá del metal: peso y ley troquelados, número de serie, certificado de ensayo y, en los formatos blíster, un precinto intacto. Cuando hay mucho dinero en juego, una prueba por ultrasonidos o un análisis por fluorescencia de rayos X zanjan la cuestión. El comprobador de autenticidad y el comprobador de tamaño de monedas contrastan una pieza con sus especificaciones de referencia.
Dónde comprar plata
La plata llega al comprador por varios canales, cada uno con un equilibrio distinto entre precio, discreción y asesoramiento. Este sitio no recomienda ningún vendedor concreto: compare usted mismo el precio final, con impuesto y envío incluidos, contra el valor del metal.
| Canal | Prima | Ventaja | A tener en cuenta |
|---|---|---|---|
| Tienda en línea especializada | normalmente la más baja | amplia selección, precios diarios transparentes | compruebe solvencia y condiciones antes de pagar por adelantado |
| Comercio local o fundición | de baja a media | metal en la mano al momento | horarios, catálogo más estrecho |
| Depósito franco aduanero | más gasto de custodia | IVA diferido, sin problema de espacio | sin posesión en casa; impuesto al importar |
| Mercados entre particulares | variable | ocasionalmente barato | riesgo máximo de falsificación y fraude |
Por precio puro el mercado en línea suele ir por delante; para la posesión inmediata, el comercio local. En cualquier caso, pregunte bajo qué régimen de IVA se emite la factura: entre una oferta en régimen general y otra en REBU hay una diferencia que ninguna comparativa de catálogo muestra.
Efectivo, identificación y blanqueo de capitales
La compra en efectivo choca con dos normas españolas distintas que conviene no confundir.
El límite de pago en efectivo. Está prohibido pagar en efectivo importes iguales o superiores a 1.000 € en operaciones en las que alguna de las partes actúe como empresario o profesional, lo que incluye cualquier compra a un comercio. El límite sube a 10.000 € cuando el pagador es una persona física sin domicilio fiscal en España que no actúa como empresario. Las cifras están en el artículo 7 de la Ley 7/2012 según la redacción de la Ley 11/2021, de 9 de julio, en vigor desde el 11 de julio de 2021. Este límite de pago en efectivo es una prohibición, no un umbral de comunicación: fraccionar una operación en varios pagos para quedar por debajo está expresamente vedado, porque los importes de la misma operación se suman. La sanción es proporcional al importe pagado en efectivo y responden solidariamente ambas partes.
La identificación del cliente. Quien comercia profesionalmente con joyas, piedras o metales preciosos es sujeto obligado conforme a la Ley 10/2010 de prevención del blanqueo de capitales —artículos 2.1.q y 38— cuando reciba o entregue pagos superiores a 10.000 € en efectivo o procedentes de personas físicas no residentes, incluso repartidos en varias operaciones vinculadas. A partir de esos importes la identificación con DNI, NIE o pasaporte es obligatoria, junto con la del titular real. El umbral vincula al comerciante, no al comprador. La autoridad competente es el SEPBLAC.
Un apunte para quien viaje: los movimientos de efectivo iguales o superiores a 10.000 € a través de la frontera exterior de la Unión Europea, y de 100.000 € por territorio nacional, deben declararse mediante el modelo S1 (artículo 34 de la Ley 10/2010). Esa obligación se refiere a medios de pago, no a lingotes.
Impuestos al vender: la ganancia patrimonial
Aquí es donde España se separa con claridad de otros países europeos.
No hay plazo de tenencia. La venta de plata física genera una ganancia o una pérdida patrimonial que se integra en la base imponible del ahorro del IRPF, regulada por la Ley 35/2006. No existe ningún periodo tras el cual la ganancia quede exenta: vender después de quince años tributa exactamente igual que vender después de quince días. Quien llegue con la idea de un «año de espera» tomada de otro ordenamiento debe descartarla.
Los tipos son progresivos por tramos:
| Tramo de la base del ahorro | Tipo |
|---|---|
| hasta 6.000 € | 19 % |
| de 6.000 € a 50.000 € | 21 % |
| de 50.000 € a 200.000 € | 23 % |
| de 200.000 € a 300.000 € | 27 % |
| a partir de 300.000 € | 28 % |
Los tramos se aplican de forma escalonada y sobre el conjunto de las rentas del ahorro del ejercicio, no sólo sobre la venta de metal: dividendos, intereses y ganancias de fondos comparten la misma escala.
Cómo se calcula la ganancia. Es la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición. Este último incluye el importe pagado más los gastos y tributos inherentes a la compra satisfechos por el adquirente, de modo que el 21 % de IVA que pagó al comprar forma parte del coste y reduce la ganancia gravable; del valor de transmisión se restan los gastos inherentes a la venta. Como particular usted no repercute IVA al vender.
Conserve las facturas. Sin justificante de compra con fecha e importe, la Administración puede determinar el valor de adquisición por otros medios, y el resultado rara vez favorece al contribuyente. La regla FIFO que la ley impone a los valores homogéneos está pensada para títulos; con metal físico lo determinante es acreditar lote por lote qué piezas se venden. Las pérdidas patrimoniales se compensan con las ganancias de la base del ahorro del mismo ejercicio y, dentro de los límites legales, con rendimientos del capital mobiliario, con arrastre a los cuatro ejercicios siguientes. Todo se declara en la renta del año siguiente al de la venta; la calculadora de impuestos es el punto de partida.
Un segundo impuesto para posiciones grandes. El Impuesto sobre el Patrimonio (Ley 19/1991) grava el patrimonio neto a 31 de diciembre, y los lingotes y monedas de inversión se valoran por su valor de mercado en esa fecha; no forman parte del ajuar doméstico. El mínimo exento estatal es de 700.000 € por contribuyente salvo que la comunidad autónoma regule otra cosa. Por encima se sitúa el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (Ley 38/2022, prorrogado por el Real Decreto-ley 8/2023 y vigente en 2026), que grava los patrimonios netos superiores a 3.000.000 € con tipos del 1,7 %, 2,1 % y 3,5 % mediante el modelo 718.
Vender plata: cómo recuperar el dinero
Vender es comprar al revés, y los canales son los mismos. Lo que decide el resultado es el precio de recompra, que normalmente se sitúa algo por debajo del spot. Como usted pagó IVA al entrar y quien recompra sólo abona el valor neto del metal, el coste de ida y vuelta es más ancho en plata que en oro.
- Pida varios presupuestos. Los diferenciales de recompra varían mucho más entre comercios en plata que en oro; la calculadora de precio de compra da una referencia neutral.
- Venda primero el material líquido. Las monedas bullion conocidas se recompran más rápido y con menor descuento; los lingotes poco habituales y la plata de circulación tardan más.
- Prepare la documentación. Envases originales, tubos y certificados suben la oferta; las facturas determinan el valor de adquisición y, con él, la ganancia que declarará.
- Reparta las ventas grandes entre ejercicios. Los tramos de la base del ahorro son anuales, así que concentrar una venta muy grande en un año puede empujar parte de la ganancia a un tipo superior.
Errores frecuentes al comprar plata
Estos errores salen caros precisamente porque son errores de plata, y todos son evitables.
- Dar por hecho que la plata está exenta como el oro de inversión. No lo está. El 21 % de IVA es con frecuencia la partida de coste más grande de la operación.
- Suponer que existe un plazo de tenencia. En España no lo hay: la ganancia tributa igual el primer día que el décimo año.
- Mirar sólo el precio spot. Prima, IVA y diferencial pueden situar juntos el coste real de entrada muy por encima del valor metálico puro.
- Comprar demasiado pequeño. Muchas unidades pequeñas en lugar de pocas grandes multiplican la prima porcentual.
- No preguntar por el régimen de IVA. Entre régimen general y REBU hay una diferencia de carga efectiva que no aparece en ninguna ficha de producto.
- Olvidar el espacio. Las posiciones grandes desbordan una caja de seguridad y superan los sublímites del seguro de hogar.
- Perder las facturas. Sin ellas no se puede acreditar el valor de adquisición.
- Limpiar las monedas oxidadas. Pulir elimina metal y deja marcas.
En resumen: con la plata, el impuesto y la prima deciden más sobre su resultado que la cotización del día, y el volumen decide más sobre su almacenamiento de lo que usted espera. Calcule el precio final contra el valor del metal antes de comprar, planifique el espacio antes de que llegue el envío y trate la posición como algo de largo plazo. Las definiciones de los términos están en el glosario.
Esta guía no constituye asesoramiento fiscal ni jurídico. La normativa estatal y autonómica cambia con frecuencia y su aplicación depende de las circunstancias personales. Para decisiones concretas consulte a un asesor fiscal o a la Agencia Tributaria.
Preguntas frecuentes
¿Se paga IVA al comprar plata en España?
Sí, prácticamente siempre. La Ley 37/1992 del IVA reserva la exención al oro de inversión (artículo 140 y siguientes) y no existe un régimen equivalente para la plata, el platino o el paladio. La plata soporta el tipo general del 21 % sobre el precio completo del lingote o de la moneda. La única atenuación posible es el REBU, el régimen especial de bienes usados, que sólo grava el margen del vendedor y únicamente puede aplicarse a mercancía adquirida a particulares o a quien no pudo deducir el impuesto.
¿Las monedas de plata salen más baratas que los lingotes?
Depende del régimen de IVA de la oferta concreta, no de la categoría de producto. Una moneda bullion nueva comprada a un distribuidor tributa igual que un lingote: 21 % sobre el precio total. Una moneda de segunda mano vendida bajo el REBU sólo lleva IVA sobre el margen del comerciante, lo que reduce mucho la carga efectiva. Por eso conviene preguntar por escrito qué régimen se aplica y comparar el precio final, nunca el titular del anuncio.
¿Cuánta plata debería tener en cartera?
No existe una respuesta universal y esta guía no da recomendaciones. Lo que sí puede decirse de forma neutral es que la plata oscila más que el oro porque cerca de la mitad de su demanda es industrial, y que por eso la orientación general suele tratarla como una posición complementaria y más especulativa, no como el núcleo de un patrimonio. Igual que el oro, la plata no paga intereses ni dividendos.
¿Existe un plazo de tenencia a partir del cual la venta de plata queda exenta?
En España no. La ganancia obtenida al vender plata física es una ganancia patrimonial que se integra en la base imponible del ahorro del IRPF y tributa a los tipos del 19 %, 21 %, 23 %, 27 % y 28 % por tramos, con independencia de cuánto tiempo haya tenido el metal. Vender a los veinte años tributa exactamente igual que vender a los veinte días. Otros países aplican plazos de tenencia o exenciones; la calculadora de impuestos de este sitio recoge las reglas de cada versión nacional.
¿Por qué la plata oscila más que el oro?
Alrededor de la mitad de la demanda de plata procede de la industria: fotovoltaica, electrónica, movilidad eléctrica, aleaciones de soldadura y tecnología médica. Eso ata la cotización al ciclo económico mucho más que en el caso del oro, que apenas tiene uso industrial. En una expansión la demanda industrial puede amplificar una subida; en una recesión puede profundizar una caída.
¿Cuánto espacio ocupa guardar plata?
Mucho más de lo que casi nadie calcula. Por el mismo dinero se obtiene del orden de ochenta veces más peso que en oro y, como la densidad de la plata es aproximadamente la mitad, bastante más de cien veces el volumen. Una posición que en oro cabe en la palma de la mano, en plata llena una caja fuerte y pesa decenas de kilos. El espacio, el peso, el transporte y el seguro son restricciones reales, no notas al pie.
¿Cómo se reconoce la plata auténtica?
Las monedas bullion habituales se acuñan con especificaciones exactas y la plata no es magnética. Si el diámetro, el grosor y el peso coinciden con los valores publicados y la pieza no reacciona al imán, la mayoría de las falsificaciones quedan descartadas. La plata pura tiene una densidad de 10,49 gramos por centímetro cúbico, que puede comprobarse con una simple medición por desplazamiento de agua. En lingotes grandes hay que fijarse además en el troquelado, el número de serie y el certificado, o recurrir a una prueba de ultrasonidos o a un análisis por fluorescencia de rayos X.
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Leer la guíaFuentes e información adicional
- Ley 37/1992 del Impuesto sobre el Valor Añadido (BOE)
- Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (BOE)
- Ley 19/1991 del Impuesto sobre el Patrimonio (BOE)
- Ley 10/2010 de prevención del blanqueo de capitales (BOE)
- Ley 11/2021 — limitación de los pagos en efectivo (BOE)
- Ley 50/1980 de Contrato de Seguro (BOE)
- Agencia Tributaria — sede electrónica
- SEPBLAC — Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales
- The Silver Institute — World Silver Survey
- LBMA — London Bullion Market Association
Redactado y mantenido por Markus Markert. Contenido editorial: no constituye asesoramiento de inversión, recomendación de compra ni pronóstico de precios. Las cifras se contrastan con fuentes oficiales y se actualizan periódicamente.