Prueba del Imán
También: Prueba magnética, Test de atracción magnética, Prueba con imán de neodimio
La prueba del imán verifica si un metal precioso reacciona ante un imán fuerte: el oro, la plata y el platino auténticos no son magnéticos y no son atraídos.
La prueba del imán es uno de los métodos más rápidos y económicos para la verificación de autenticidad de metales preciosos. Se basa en un principio físico fundamental: los metales preciosos oro, plata y platino no son ferromagnéticos; un imán fuerte no los atrae de forma perceptible. Si una barra o moneda reacciona claramente al imán, existe sospecha fundada de contener metales de baja calidad o de ser una falsificación completa.
Fundamento físico: magnetismo de los metales
Los metales se pueden clasificar en tres categorías magnéticas:
| Clase | Comportamiento en el campo magnético | Ejemplos |
|---|---|---|
| Ferromagnético | Atracción fuerte, permanece magnetizado | Hierro, níquel, cobalto |
| Paramagnético | Atracción débil, no permanente | Platino, tungsteno, aluminio |
| Diamagnético | Repulsión mínima | Oro, plata, cobre |
El oro es diamagnético: incluso es ligeramente repelido por un imán, aunque esto no es perceptible sin instrumentos de medición especializados. La plata se comporta igual. El platino, en cambio, es débilmente paramagnético, lo que significa que un imán de neodimio muy potente puede atraer mínimamente el platino, sin que ello deba interpretarse como indicio de falsificación. En la práctica de verificación de autenticidad del platino, la prueba del imán debe aplicarse con precaución.
Realización de la prueba del imán
Para una prueba del imán significativa se recomienda un imán de neodimio de grado N52; los imanes de ferrita baratos del comercio de manualidades frecuentemente no ofrecen un resultado claro.
Paso a paso:
- Colocar la barra o moneda sobre una superficie lisa no magnética.
- Acercar lentamente el imán de neodimio desde arriba o desde un lado.
- Observar la reacción: atracción perceptible = sospecha; sin reacción = sin anomalías.
- Opcional: dejar deslizar la moneda sobre una superficie ligeramente inclinada y sostener el imán lateralmente — una aleación ferromagnética ralentiza o detiene la moneda.
Valoración de la prueba del imán:
Atracción fuerte → adición ferromagnética – muy probablemente falso
Atracción débil → paramagnético (normal en platino; en oro/plata: sospecha)
Sin reacción → diamagnético – superado (oro, plata)
Los límites de la prueba del imán: falsificaciones de tungsteno
El punto débil más importante de la prueba del imán es la denominada falsificación con tungsteno: el tungsteno posee una densidad similar a la del oro (tungsteno: 19,25 g/cm³, oro: 19,32 g/cm³) y tampoco es ferromagnético. Las barras con núcleo de tungsteno recubiertas de oro pasan la prueba del imán sin problemas — no llaman la atención ni por el peso ni por la atracción magnética.
Lo mismo ocurre con las falsificaciones de latón, bronce u cobre dorado que tienen un núcleo no magnético. La prueba del imán no descarta estas variantes. Para una verificación fiable siempre debe combinarse con otros métodos.
Resumen de métodos de verificación complementarios
| Método | Detecta falsificación de tungsteno | Esfuerzo | Coste |
|---|---|---|---|
| Prueba del imán | No | Muy bajo | < 5 € (imán) |
| Determinación de densidad (Arquímedes) | Sí | Bajo | < 20 € (balanza de precisión + agua) |
| Inspección por ultrasonido | Sí | Medio | 100–500 € |
| Análisis de fluorescencia de rayos X (XRF) | Sí (superficial) | Alto | Equipo profesional |
| Prueba del sonido (Ping-Test) | Parcialmente | Muy bajo | Gratis |
| Prueba con ácido | No | Bajo | < 15 € |
Para principiantes se recomienda la combinación de prueba del imán, comprobación del peso de monedas y determinación de densidad — tres métodos sencillos que juntos detectan los tipos de falsificación más frecuentes.
El test basculante como variante
Una variante de la prueba del imán es el denominado test basculante o de Lenz (también: balanza magnética): un imán fuerte se desplaza rápidamente frente a una moneda de plata u oro. En un metal precioso auténtico, el campo magnético en movimiento genera una corriente de Foucault (ley de Lenz), que produce una resistencia de frenado mensurable. Una moneda de metal no noble sin esta propiedad no muestra dicho efecto.
Fórmula de corriente de Foucault (simplificada):
P = (σ · d² · B² · ω²) / k
σ = conductividad eléctrica del metal
d = grosor del conductor
B = intensidad del campo magnético
ω = velocidad angular del movimiento relativo
k = factor geométrico
La plata posee la mayor conductividad eléctrica de todos los metales y muestra el efecto de corriente de Foucault más intenso. Dispositivos como el «Sigma Metalytics» utilizan este principio en formato digital y también pueden estimar la ley de pureza.
Aplicación en monedas vs. barras
En el caso de monedas de inversión (p. ej. Krugerrand, Filarmónica de Viena), la prueba del imán es especialmente popular porque las falsificaciones de monedas frecuentemente están fabricadas con aleaciones de hierro y reaccionan de inmediato. En el caso de barras — especialmente en formatos más grandes a partir de 100 g — la prueba del imán por sí sola no es en absoluto suficiente; aquí son imprescindibles la prueba de Arquímedes o el ultrasonido.
Nota importante: La prueba del imán no indica nada sobre la ley de pureza del metal. Una moneda de oro 333 (8 quilates) pasa la prueba del imán igual que una de oro fino (999), siempre que no contenga metales de aleación ferromagnéticos.
En resumen
La prueba del imán es una primera verificación rápida e imprescindible: si una pieza de metal precioso reacciona fuertemente a un imán de neodimio, es muy probable que sea falsa o esté fuertemente contaminada. Si no presenta anomalías, es una buena señal, pero no una garantía. Solo la combinación con la comprobación de peso, dimensiones y densidad ofrece un resultado global fiable.