Proceso de Amalgama
También: Amalgamación, Proceso de Mercurio, Mercury Amalgamation
Procedimiento histórico de extracción de oro en el que el mercurio líquido disuelve el oro y la plata del mineral y los fija como amalgama, que posteriormente se separa por calentamiento.
El proceso de amalgama es uno de los procedimientos químicos más antiguos para la extracción de oro y fue durante siglos el método principal en la minería. En él se emplea mercurio (Hg), elemento que posee la propiedad de disolver selectivamente el oro y la plata del mineral molido y formar una mezcla de aleación líquida — la denominada amalgama. La amalgama obtenida se calienta a continuación: el mercurio se evapora a 356,7 °C y el metal bruto restante (el llamado lingote doré) se refina posteriormente en la refinería.
Principio de funcionamiento
El proceso se desarrolla en tres etapas:
- Trituración y molienda del mineral aurífero hasta obtener roca fina (harina).
- Adición de mercurio — el mineral se pone en contacto con mercurio líquido (en barriles, mesas vibratorias o por agitación directa). El oro y la plata se unen preferentemente al mercurio; la ganga permanece sin reaccionar.
- Calentamiento en retorta — la amalgama separada se calienta en una retorta cerrada. Los vapores de mercurio condensan y se recogen (en el caso ideal) para reutilizarlos; el metal resultante tiene un título de pureza típico del 60–80 %.
Importancia histórica
El proceso fue utilizado ya por los romanos y alcanzó su apogeo entre los siglos XVI y XIX — especialmente en las minas de plata de Latinoamérica (Potosí, Zacatecas) y durante la fiebre del oro en California (1848) y Australia. En esa época, gran parte de la oferta mundial de oro y plata procedía de operaciones con amalgama.
Problemática ambiental y uso actual
El mercurio es altamente tóxico y persiste en los ecosistemas. La emisión incontrolada de mercurio envenena suelos, aguas y cadenas tróficas. El Convenio de Minamata (ONU, 2013, en vigor en 2017) obliga a los estados signatarios a reducir progresivamente y prohibir el uso de mercurio en la minería industrial.
En las grandes minas modernas, el proceso de amalgama ha sido completamente reemplazado por la lixiviación con cianuro y otros procesos hidrometalúrgicos. Sin embargo, en la minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) — especialmente en el África subsahariana, América del Sur y el Sudeste Asiático — sigue siendo ampliamente utilizado, ya que el equipo es económico y el proceso es sencillo de manejar. Se estima que los sectores de MAPE contribuyen a aproximadamente el 35–40 % de las emisiones de mercurio de origen antropogénico.
Comparación con los procesos modernos
| Proceso | Rendimiento metálico | Riesgo ambiental | Inversión de capital |
|---|---|---|---|
| Proceso de amalgama | 60–90 % | Muy alto (Hg) | Muy bajo |
| Lixiviación con cianuro | 90–98 % | Alto (CN⁻) | Medio |
| Flotación + fundición | 85–95 % | Bajo a medio | Alto |
El precio del oro actual influye en qué procesos son económicamente viables — los precios más altos hacen rentables tecnologías más complejas y limpias. El valor material del metal ya extraído puede calcularse con la Calculadora de Valor de Fusión.
En resumen
El proceso de amalgama tiene una gran importancia histórica, pero es problemático desde el punto de vista ecológico: el mercurio permanece en el ecosistema y supone un riesgo para las personas y la naturaleza. Las grandes minas modernas lo sustituyeron hace tiempo por procesos más seguros; en la minería informal a pequeña escala sigue estando muy extendido a pesar de las prohibiciones internacionales.