Diamagnetismo del Oro
También: Diamagneto, susceptibilidad magnética (negativa)
El diamagnetismo describe la débil repulsión de un material ante un campo magnético externo; el oro es diamagnético y, por tanto, no es atraído por los imanes.
El oro pertenece a los materiales diamagnéticos: cuando se introduce en un campo magnético externo, es mínimamente repelido en lugar de atraído. Este efecto es tan débil que pasa desapercibido en la vida cotidiana; sin embargo, tiene gran importancia para la verificación de autenticidad de monedas y lingotes de oro.
Fundamento físico
El diamagnetismo surge por la inducción de pequeñas corrientes circulares en las capas electrónicas de un átomo cuando se aplica un campo magnético externo. Según la regla de Lenz, estas corrientes inducidas generan un campo magnético opuesto al campo exterior, de modo que el material es repelido. Dado que en el oro todas las capas electrónicas están completamente ocupadas y no existen electrones desapareados, falta el momento magnético permanente necesario para el paramagnetismo o el ferromagnetismo. El resultado es una susceptibilidad magnética negativa de χ ≈ −3,4 × 10⁻⁵ (SI, adimensional).
El diamagnetismo es independiente de la temperatura y muy débil, a diferencia del paramagnetismo, que sigue la Ley de Curie, o del ferromagnetismo (p. ej., hierro, níquel, cobalto), que produce una fuerte atracción.
Importancia para la verificación de autenticidad
La prueba del imán es un primer método de verificación rápido y no destructivo:
- Un potente imán de neodimio no atrae al oro auténtico.
- Una atracción intensa apunta a impurezas ferromagnéticas o rellenos en el núcleo (método clásico en las falsificaciones con tungsteno).
- Atención: Metales no magnéticos como el latón, el tungsteno o el plomo también superan la prueba del imán; por tanto, esta prueba no descarta falsificaciones de forma completa.
Para una verificación fiable, la prueba del imán debe combinarse siempre con la determinación de densidad según Arquímedes o un análisis de fluorescencia de rayos X.
χ < 0 → Diamagnético (oro, plata, cobre, agua)
χ > 0 → Paramagnético (aluminio, platino, oxígeno)
χ >> 0 → Ferromagnético (hierro, níquel, cobalto)
Comparación con plata y platino
La plata (χ ≈ −2,4 × 10⁻⁵) y el cobre también son diamagnéticos. Resulta interesante el caso del platino: es paramagnético (χ > 0) y es mínimamente atraído por imanes potentes, lo que constituye un criterio de distinción útil al verificar metales blancos. El paladio también es paramagnético. Esto hace que la prueba del imán sea menos concluyente para el platino y el paladio que para el oro o la plata.
| Metal | Susceptibilidad χ (SI) | Tipo |
|---|---|---|
| Oro | −3,4 × 10⁻⁵ | Diamagnético |
| Plata | −2,4 × 10⁻⁵ | Diamagnético |
| Cobre | −9,6 × 10⁻⁶ | Diamagnético |
| Platino | +2,9 × 10⁻⁴ | Paramagnético |
| Paladio | +7,9 × 10⁻⁴ | Paramagnético |
| Hierro | ~10⁵ | Ferromagnético |
En resumen
El oro es diamagnético: es débilmente repelido por los imanes y nunca atraído. Quien sigue el precio actual del oro y desea comprar oro auténtico debe conocer la prueba del imán como primera verificación rápida, pero usarla siempre como complemento de métodos más precisos como la comprobación de densidad o el análisis XRF.